Cada 31 de diciembre, muchas empresas pierden el crédito que tenían para formar a sus empleados. No porque no quisieran usarlo, sino porque se les echó el tiempo encima. Los cursos de inglés bonificados para empresas en Sevilla son una de las mejores formas de aprovecharlo, pero para que salgan bien hay que pensar en ellos con calendario en mano.
Primero, lo básico
Las empresas que cotizan por formación profesional disponen cada año de un crédito para formar a su plantilla, gestionado a través de FUNDAE. El coste de los cursos se recupera después como bonificación en los seguros sociales. El crédito depende del tamaño de la empresa, se renueva cada 1 de enero y no se acumula: lo que no se usa, se pierde.
Toda la información oficial está disponible en la web de FUNDAE (www.fundae.es).
Enero y febrero: planificar
Es el mejor momento para consultar el crédito del año, decidir quién va a formarse y diseñar el curso. Empezar pronto permite repartir las horas a lo largo de varios meses, que es como mejor se aprende un idioma.
De marzo a junio: formación en marcha
Con la formación ya comunicada y en curso, toca mantener la constancia. Aquí es importante tener en cuenta las semanas de Semana Santa y Feria, para que las clases no se interrumpan de forma desordenada, y llevar un buen control de la asistencia.
Verano: adaptar o pausar
Con la jornada intensiva y las vacaciones, muchas empresas reducen la frecuencia o pasan a clases online. Si el curso se pausa en agosto, conviene dejarlo previsto desde el principio en el calendario de la formación.
Septiembre: última oportunidad cómoda
Si a la vuelta del verano todavía no se ha usado el crédito, septiembre es el último mes para arrancar un curso con margen suficiente. A partir de octubre, el tiempo empieza a apretar y es fácil que no se puedan completar todas las horas antes de fin de año.
Octubre a diciembre: cerrar bien
En el último trimestre se terminan los cursos, se comunica su finalización y se aplica la bonificación. Es también el momento de revisar los resultados y empezar a pensar en la formación del año siguiente.
Lo que no puede fallar
- Comunicar la formación a FUNDAE en plazo, antes de que empiece.
- Informar a la representación legal de los trabajadores, si la empresa la tiene.
- Diseñar un curso relacionado con el puesto de trabajo.
- Controlar la asistencia, porque se exige un mínimo de horas cursadas.
- Guardar toda la documentación del proceso.
Un error en cualquiera de estos pasos puede hacer que la bonificación no sea válida. Por eso lo más práctico es contar con una academia de inglés FUNDAE en Sevilla que gestione todos los trámites.
En English at Work nos ocupamos de toda la gestión para que RRHH no tenga que hacerlo. Si quieres aprovechar el crédito de este año, consulta nuestros cursos de inglés bonificados para empresas en Sevilla y te ayudamos a calcular cuánto puede cubrir la bonificación. Planificados con tiempo, los cursos de inglés bonificados para empresas en Sevilla pueden salir sin coste para tu empresa.
